Reinicio con intención y sin sobresaltos
Un reinicio planificado limpia memoria, detiene procesos erráticos y devuelve servicios atascados a su estado normal. Guarda lo imprescindible, cierra lo que consuma recursos y reinicia; al encender, espera unos segundos antes de abrir tus apps habituales. Muchos usuarios reportan mejoras inmediatas en rendimiento, batería y conectividad. Si te ayudó, cuéntanos el antes y después para que otros ganen confianza y adopten este hábito preventivo cada vez que noten lentitud inesperada.